Los peces de nuestros ríos que tantas alegrías nos dan con la pesca deportiva, están en muchos casos en peligro. La depredación de la pesca comercial, que, como habrán visto mas de uno, lleva a las pescaderías ya cachorros de dorado, juveniles de surubí y boga, y hasta tarariras, que no hay que ser muy pensante para deducir que fueron capturados con redes, hace sucumbir también muchas veces a otras variedades de pesces.
Es el caso del manguruyú, una variedad de bagre similar al armado en el aspecto pero de colores mas vivos, que está en peligro.
Si llegan a pescar uno de estos pequeños bagres, insisto en pedir que los devuelvan al agua. No sirven ni para carnada, y matarlos solo hace un mal al ecosistema.
Cuidando nuestras especies y manteniendo un ecosistema estable, vamos a lograr que el día de mañana, las generaciones futuras puedan también disfrutar de esto tan hermoso que es la pesca.
¡Saludos y buena pesca!
Es una lástima que cada día sea más difícil encontrar un buen lugar para pescar. La pesca en gran escala está destruyendonos y encima el valor del pescado es alto…